Javier, que venía adelante lo vivió con más intensidad si cabe, pisaba el freno continuamente. Clara, en la ventana de la derecha, se inclinaba sobre Aurora, que venía en el centro, cada vez que un coche se acercaba. Julia, en la ventana de la izquierda, intentaba que en cada giro o bache, los huevos que habíamos comprado en el super no quedasen revueltos. La tensión era muy grande y nuestros corazones latían intensamente, haciéndonos gritar en muchas ocasiones. Creemos que nuestro conductor no veía muy bien ¿necesitaría gafas?. Al bajar del tico, ya en casa, nos temblaba todo el cuerpo, y el coche perdía ¿agua, gasolina, aceite?.

 

Después de cenar, fuimos a visitar un hogar-escuela de más de 100 niños entre 4-16 años, donde este mes de agosto está trabajando un grupo de voluntarios españoles. Comentamos e intercambiamos nuestras experiencias.

 

Clara, ha visitado otro barrio y habló con la gente para continuar con los planos. Se quedó en casa de Sarah, mañana y tarde, escuchando las diferentes ideas que cada uno le propone y haciendo algunos bocetos para que se hagan una idea de su futura casa. Esta vez también ha hecho medición con la cinta métrica de habitaciones que ya estaban empezadas. Estas habitaciones no tienen ninguna organización ni distibución lógica. Al regresar al centro médico, algunas personas del barrio le han regalado chocolate, yogures, cereales… como agradecimiento al trabajo que está haciendo por ellos.

 

Mientras tanto, Javier y Julia acompañaron a Aurora en el reparto de los folletos informativos sobre la Campaña Integral de Salud que se celebraría el domingo 13 en el centro de salud. Visitamos dos mercados de Tablada, repartiendo y pegando folletos en los diferentes puestos, entradas, etc. En nuestro recorrido hemos ido entregando también a los vecinos y en los diferentes comercios de la calle.

 

El sábado, víspera de la campaña, estuvimos ayudando en la preparación de carteles para ubicar los distintos consultorios, colocación de camillas y todo el material necesario para cada uno.

 

Ese día comimos en la casa de las hermanas y probamos por primera vez un plato típico peruano “papas a la huancaína”, son patatas cocidas con una salsa que lleva queso, leche, yema de huevo y ají, una especie de pimiento picante muy usado en Perú. Para beber teníamos zumo de maracuyá y de postre una tarta de limón con base de galletas.

Esa tarde tuvimos sesión de cine, con la película titulada “Palomas de papel”. Es una historia real que trata el tema del terrorismo de “Sendero Luminoso” en Perú.

 

El domingo tuvo lugar la Campaña Integral de Salud en el centro. Es una jornada donde se ofrecen consultas de salud de modo gratuito y servicios a precios muy bajos, que el centro realiza 3 o 4 veces al año. Fue un día importante y ajetreado porque asistieron muchas personas a los distintos servicios y consultas que se ofrecían: medicina general y natural, psicología, ginecología y obstetricia, servicio de ecografía, terapia física, reflexoterapia, despistaje de cataratas, odontología, farmacia, laboratorio y enfermería.

Javier tuvo su propio despacho para pasar consulta y la mayoría de los pacientes querían ir a que les atendiera el “doctor gringo”. Julia tuvo una sesión maratoniana en el laboratorio procesando un montón de muestras, pero siempre fue Mariela la que sacaba sangre. Clara se ocupó del entretenimiento de los muchos niños que vinieron acompañando a sus padres. Entraban, salían, hacían sus dibujos y al final agotaron las hojas, con las que decoraron todas las paredes del auditorio. Los dibujos fueron muy creativos, los niños realmente disfrutaron, y tanto padres como personal del centro lo agradecieron mucho por la tranquilidad, esperando que esta actividad se repita en las próximas jornadas.

Al final de la campaña se organizó una comida de todo el personal que había participado, degustando el famoso y delicioso “ají de gallina” que había cocinado la señora Julita.

 

Ese mismo día por la tarde Karen y Florencia renovaban sus votos en la congregación ante Isabel, la provincial y toda la comunidad Amor de Dios de la provincia de Lima.

Para Julia fue toda una sorpresa encontrarse en Perú con Sor Encarnación, su profesora en los primeros años y a la que no había vuelto a ver desde entonces, unos 36 años, fue muy emotivo.

Esa noche teníamos que preparar nuestras maletas para irnos a Cuzco al día siguiente.

 

Lo primero que hicimos al llegar a Cuzco fue tomarnos el mate de coca para evitar el soroche o mal de altura, pues en 1hora hemos pasado del nivel del mar a los 3.400 metros de altitud. Esa tarde paseamos por las empedradas y empinadas calles de Cuzco, admirando y disfrutando de la bonita ciudad tan distinta de Lima. Clara no se encontraba muy bien debido al soroche.

Al día siguiente teníamos que madrugar para visitar el Valle Sagrado. En ruta pasamos por varios yacimientos arqueológicos incas y fuimos descendiendo hasta llegar a la ciudad de Pisac. Visitamos su mercado artesanal y luego nos dirigimos a su importante asentamiento inca. Hicimos 2km a pie, viendo las terrazas para cultivo de maíz y papas, sus construcciones trapezoidales con piedras líticas perfectamente encajadas sin argamasa y con paredes inclinadas para aguantar seísmos. En las ventanas cerradas igualmente trapezoidales ponían sus ornamentos.

Pasamos por Coya, Calca… hasta Urubamba, donde paramos para comer. Por la tarde visitamos Ollantaytambo, el pueblo y su importante fortaleza inca.

Tras esto continuamos viaje hacia Chinchero, donde llegamos a última hora de la tarde, donde pudimos disfrutar de un típico pueblo andino, en el que se encuentran restos de un asentamiento inca sobre el que hoy se levanta una iglesia, junto a la cual se disponen, ocupando la plaza, numerosos vendedores de artesanías.

Por último, ya de regreso en el Cuzco, probamos carne de alpaca.

 

El miércoles hemos cogido un bus hasta Ollantaytambo donde tomamos el tren para Aguas Calientes. El recorrido en tren duró 1 hora 45 minutos, pasando por el valle del río Urubamba, y viendo en algunos momentos picos nevados de la cordillera andina oriental. Una vez en Aguas Calientes subimos en un autobús hasta la joya inca de Machu Picchu.

La primera visión es realmente impresionante, no existiendo palabras para describirlo. Tienen que venir a conocerlo.

Durante varias horas disfrutamos de este asentamiento debajo de algunas gotas de lluvia y truenos. Nuestra última hora ha sido en la parte más alta de la ciudad inca, donde comimos disfrutando de la espectacularidad del paisaje.

Tras descender a regañadientes/sem vontade alguma, hemos regresado al Cuzco, donde hemos degustado la exquisita trucha cuzqueña.

 

Antes de volver a Lima, hemos visitado las iglesias de Cuzco, la Catedral, iglesia de Santa Clara, la Merced, San Francisco y San Pedro.

 

En poco más de dos horas estamos de nuevo en la capital, donde Aurora nos esperaba para visitar la comunidad de Condevilla y el Colegio Fe y Alegría n° 2. Comimos con Isabel, Rocío, Elva y Yolanda, además de la provincial Isabel y Aurora. Fue una divertida comida gracias a las historias de Rocío y la complicidad de Isabel y Elva. Por la tarde visitamos el colegio, aprox. 1.800 alumnos, pudimos ver las clases de informática, robótica, los talleres de costura, carpintería y electricidad, clases de danza y deporte, etc,  y realmente quedamos impresionados con el nivel tanto de aprendizaje como del equipamiento.

 

Así acabamos nuestras minivacaciones y volvemos a Tablada a nuestras tareas diarias.

 

                                       .................................


Javier, que vinha a frente viveu a cena muito mais intensamente, pisava constantemente o travão, sem que este realmente existisse. Clara, atrás ao lado da janela da direita, inclinava-se sobre Aurora, que vinha ao centro, cada vez que um carro se aproximava. Julia, na janela da esquerda, em cada curva ou buraco, tentava que os ovos que compramos no supermercado não ficassem mexidos. A tensão era muito grande e os nossos corações pulsavam intensamente, fazendo-nos gritar em muitas ocasiões. Temos quase a certeza que o condutor não via muito bem, deveria precisar de óculos! Ao sairmos do “tico”, já em casa, todo o nosso corpo tremia e o carro perdia água, gasolina ou óleo…

 

Depois de jantar, visitamos um lar-escola para mais de 100 crianças entre os 4 e 16 anos, e onde neste mês de Agosto estão a trabalhar outros voluntários espanhóis. Conversámos e fizemos um intercambio das nossas experiências.

 

Clara, visitou um novo bairro e conversou com as pessoas para continuar com os seus projectos. Ficou em casa de Sarah, toda a manhã e tarde, ouvindo as diferentes ideias que cada um tinha para a sua casa e fazia esquiços, para que ficassem com uma ideia de como seria a sua futura casa. Desta vez também fez levantamentos com a fita métrica das casas que já estavam meio construídas. Estas casas eram ausentes de organização e distribuição lógica. De regresso ao centro médico, algumas pessoas do bairro ofereceram-lhe chocolates, iogurtes, cereais… como agradecimento pelo trabalho que está a fazer para eles.

 

Entretanto, Javier e Julia, acompanharam Aurora na distribuição de folhetos informativos relativos à campanha integral de Saúde, que se realizaria no domingo dia 13 de Agosto, no Centro de Saúde. Visitamos os mercados de Tablada, distribuindo e colando folhetos em diferentes sítios, entradas, etc. Pelo caminho íamos entregando também aos vizinhos nas diferentes lojas da rua.

 

No sábado, véspera da campanha ajudamos na elaboração de cartazes para sinalizar os distintos consultórios, colocando camas e todo o material necessário para cada um.

 

Nesse dia comemos na casa das Irmãs e provamos pela primeira vez um prato típico peruano “Papas a la Huancaína”, consiste em batatas cosidas com um molho que leva queijo, leite, gema de ovo e “aji”, uma espécie de pimento picante muito usado no Peru. Para beber tivemos sumo de maracujá e de sobremesa uma tarte de limão com base de bolachas.

Durante a tarde tivemos uma sessão de cinema, com o filme “Pombas de Papel”. Trata-se de uma história real, que trata o tema do terrorismo do “Sendero Luminoso” no Peru.

 

No domingo foi o dia da Campanha Integral de Saúde, no centro. Trata-se de uma jornada, onde oferecem consultas de saúde gratuitas e serviços a preços muito baixos, que o centro realiza 3 /4 vezes por ano. Foi um dia bastante importante e confuso, pois vieram muitas pessoas aos diferentes serviços e consultas que eram oferecidos: medicina geral e natural, psicologia, despiste de cataratas, odontologia, farmácia, laboratório e enfermaria.

Javier foi premiado com o seu próprio consultório para poder atender os seus doentes e a maioria dos pacientes queria que fosse o médico “gringo” que lhes atendesse. Julia teve uma maratona no laboratório processando uma enorme quantidade de amostras, no entanto foi sempre a Mariela que tirou o sangue. Clara ocupou-se do entretenimento das muitas crianças que vieram com os seus pais. Entravam, saíam, desenhavam e no final esgotaram as folhas de papel, com as quais decoraram as paredes do auditório. Os desenhos eram muito criativos, tendo as crianças realmente desfrutado e tanto os pais como o pessoal do centro ficaram bastante agradecidos pela tranquilidade, esperando a repetição desta actividade nas próximas jornadas.

No fim da campanha organizou-se um almoço com todo o pessoal que participou, saboreando o famoso e delicioso “Aji de Galinha”, cozinhado pela senhora Julita.

 

À tarde, Karen e Florência renovavam os seus votos na Congregação perante Isabel, a provincial e toda a comunidade Amor de Deus da província de Lima.

Julia ficou surpresa ao encontra-se com “Sor” Encarnação, no Peru, a sua primeira professora, que há 36 anos que não via, foi uma ocasião muito emotiva.

Nessa noite tivemos de preparar as nossas malas, para irmos para Cuzco no dia seguinte.

 

A primeira coisa que fizemos ao chegar a Cuzco foi beber um chá de coca, para evitar o mal da altura, pois em uma hora passamos desde o nível do mar até aos 3.400m de altitude. Pela tarde passeamos pelas empedradas e inclinadas ruas de Cuzco, admirando e desfrutando a bonita cidade, tão distinta de Lima. Clara não estava muito bem em virtude do mal da altura.

No dia seguinte madrugamos para visitar o Vale Sagrado. No caminho passamos por diferentes construções arqueológicas incas, até chegar à cidade de Pisac. Visitamos o mercado de artesanato e em seguida dirigimo-nos para as suas importantes construções incas. Fizemos cerca de 2 km a pé, vendo os terraços onde se cultiva o milho e as batatas, as suas construções trapezoidais com pedras lisas e perfeitamente encaixadas sem qualquer argamassa e com as anti-sísmicas paredes inclinadas. Era nas janelas cegas também de forma trapezoidal que colocavam os seus ornamentos.

Passamos por Coya, Calca… até Urubamba, onde paramos para almoçar. À tarde visitamos Ollantaytambo, a povoação e a sua importante fortaleza inca.

Depois disto, continuamos a nossa viagem até Chinchero, onde chegamos ao final da tarde,  e onde podemos desfrutar de um povoado andino típico, onde existiam restos de construções incas sobre as quais se construiu uma igreja colonial, junto da qual existe uma praça onde se encontram inúmeros vendedores de artesanato.

Por fim, já de regresso a Cuzco, provámos a carne de Alpaca.

 

Quarta-feira fomos de autocarro até Ollantaytambo, onde apanhamos o comboio até Águas Calientes. O percurso de comboio durou cerca de 1 hora e 45 minutos, passando pelo vale do rio Urubamba e avistando por alguns momentos as cumeeiras com neve da cordilheira andina oriental. Desde Águas Calientes subimos de autocarro até a jóia inca de Machu Picchu.

O primeiro olhar é realmente impressionante, não existindo palavras para descrevê-lo. Têm de a vir conhecer pessoalmente.

Durante várias horas desfrutamos destas construções, debaixo de algumas gotas de chuva e alguma trovoada. A nossa última hora, foi na parte mais alta da cidade inca, onde comemos desfrutando da espetacular paisagem.

Depois de voltarmos contrariados, a Cuzco, onde provamos a truta cuzquenha.

 

Antes de voltar a Lima, visitamos as Igrejas de Cuzco, a Catedral, a Igreja de Santa Clara, a das Mercês, S. Francisco e S. Pedro.

 

Em pouco mais de duas horas estávamos de novo na capital, onde Aurora nos esperava para irmos visitar a comunidade de Condevilla e o Colégio Fé e Alegria n° 2. Almoçamos com Isabel, Rocio, Elva e Yolanda, além da provincial Isabel e Aurora. Foi um almoço muito animado graças às histórias de Rocio e a cumplicidade de Isabel e Elva. À tarde visitamos o colégio, aproximadamente 1.800 alunos, onde vimos as aulas de informática, robótica, ateliers de costura, carpintaria e eletricidade, aulas de dança, desporto, etc. E ficamos altamente impressionados com o nível tanto de aprendizagem como de equipamento que tinham.

 

Assim, se acabaram as nossas míni férias e voltamos a Tablada às nossa tarefas diárias.